Complementos nutricionales durante el embarazo y la lactancia

Complementos nutricionales durante el embarazo y la lactancia

La importancia de los complementos nutricionales durante el embarazo y la lactancia

El embarazo y la lactancia constituyen, probablemente, los mayores esfuerzos fisiológicos y conllevan una serie de cambios muy importantes en la mujer.

Ambos son dos de los periodos de mayor demanda nutricional en la vida de una mujer ya que el aporte de nutrientes debe cumplir las necesidades de dos seres: la madre, el feto en crecimiento y el alimento del bebé en sus primeros meses de vida garantizando la salud y bienestar de ambos.

La madre con su alimentación debe proporcionar al feto y a su hijo los nutrientes necesarios para su completo desarrollo, además de atender las demandas nutricionales de su propio organismo.

Complementos antes de la concepción:

Está indicado tomarlo antes de quedarte embarazada. Aporta un conjunto de oligoelementos y nutrientes esenciales que fomentan la salud plena de los óvulos. También la preparación del útero.

Algunos complementos contienen el hierro microencapsulado, de lenta liberación, que es asimilado en muy buena cantidad.

A su vez, el contenido en DHA (ácidos grasos) mejora la ovulación. Al disponer de ácidos grasos en el cuerpo la implantación del embrión tiene mayor seguridad y es mucho más efectiva.

Su composición en ácido fólico equilibra los niveles del cuerpo de la mujer predisponiéndolo al embarazo.

Algunos de ellos contienen betacarotenos, son antioxidantes que protegen el organismo de los agentes agresivos y de los radicales libres. Esta sustancia son precursores de la vitamina A que interviene en la formación de nuevos tejidos, proceso muy importante durante la gestación.

Complementos durante el embarazo:

Una vez embarazada conviene seguir con la suplementación.

En los meses siguientes hay una demanda importante de nutrientes. Así que un complemento multivitamínico y multiminerales va muy bien.

Estos complementos contienen:

DHA, hierro, ácido fólico, ácido pantoténico, biotina, vitamina A, tiamina (vit B1), riboflavina (vit B2), niacina, vitamina B6, vitamina B12, vitamina C, vitamina D, vitamina E, vitamina K, cobre, cromo, fluoruro, manganeso, molibdeno, selenio, yodo, zinc.

El hierro contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y hemoglobina.

El ácido fólico incrementa el nivel de folato materno, una baja concentración del mismo es un riesgo que conlleva a defectos del tubo neural en el feto.

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